¡Lo que tienes que saber antes de perderte por Ámsterdam!

¿Por qué Ámsterdam es único?

No creo que te lo pueda explicar sólo con palabras... ¡tienes que vivirlo! Bueno, en esta ciudad hay montones de cultura, las plazas y canales son un encanto y la vida nocturna es, como poco, increíble!

...Será por los coffee shops y por cómo tratan el sexo?

Parte de lo bueno de Ámsterdam viene por la actitud de los holandeses. Esta gente en general se toma las cosas con muuucha calma, es tolerante, liberal y abierta. Así que debe de ser una mezcla de la mentalidad holandesa con los atractivos de antes y ahora, lo que hace a la ciudad tan emocionante. Explorar las tiendas, cafés, restaurantes, parques y patios es más que divertido. Y además es multicultural, todo está tan a mano, y es fácil de conocer a pie o en barco, bici, porro, tranvía o bus. ¡Aunque ni pensarlo en coche!

En los años sesenta Ámsterdam se convirtió en la capital hippie de Europa. Y hasta hoy tanto la ciudad como Holanda caminan por delante de los demás en lo que a leyes liberalizadoras (homosexualidad, eutanasia, etc.) se refiere. Mucha gente cree que Ámsterdam es aún un paraíso del amor libre, las drogas... y el rock’n’roll, pero la realidad es que la ciudad ha estado esforzándose en dejar de ser un paraíso hippie para convertirse en un cosmopolita centro internacional de negocios. Pero... buenas noticias, Ámsterdam todavía es diferente. Los amsterdamitas (¿o amsterdameses?) no pasan fácilmente por las leyes restrictivas del comercio y la industria.

Afortunadamente en Ámsterdam aun prevalecen la libertad de pensar y vivir a tu manera.

Ámsterdam te hechizará. Porque todo queda tan cerca acá, y por lo especial que es tanto lo nuevo como lo viejo de esta ciudad. ¡Lánzate a explorarla! Pero quizás lo mejor de la ciudad son sus habitantes. A los holandeses le gustan los viajeros, y además parece que todos hablan al menos un par de idiomas, casi siempre inglés por supuesto, pero también te sorprenderá el número de personas que encontrarás que hablan –o entienden- algo de español.

Así que tanto la ciudad como su gente harán que nunca la olvides!


Historia

Si te interesa la Historia, pásate por el Centro Cultural Pompoen (Spuistraat 2, queda tan sólo a unos pocos minutos de la estación central) a ver la muestra audiovisual “The Miracle of Amsterdam”: explica la historia socio-económica de la ciudad, en inglés y holandés, y te la recomendamos porque es toda una experiencia.


Viviendo en Ámsterdam

Vivienda

Durante los últimos 50 años la población de Ámsterdam ha caído de 835.000 habitantes a 731.000. Y mientras que en 1950 había en la ciudad 223.000 viviendas (tanto casas como apartamentos), para el 1 de enero del 2000 esta cifra estaba ya en 369.000. Sin embargo, y a pesar de los continuos programas de creación de vivienda, unas 100.000 personas siguen buscando un (nuevo) hogar. La falta de vivienda es algo en común con la mayoría de las grandes ciudades. Después de la Segunda Guerra Mundial hubo una gran escasez, y con los años, los primeros en encontrar una solución fueron las familias. Aunque se construyeron más de 100.000 hogares en Ámsterdam, muchas familias se fueron a encontrar el suyo en ciudades cercanas como Purmerend, Hoorn o Almere. Mientras tanto, un número similar llegó a la ciudad para estudiar o trabajar aquí, con lo que actualmente aproximadamente la mitad de las viviendas están ocupadas por solteros (la media por hogar en junio del 2000 era de 1,98).


Una oferta de vivienda variada

Las cooperativas de la vivienda llevan un poco más de la mitad de las casas y apartamentos. El sector privado (de venta) un 17%. Hasta finales de los ochenta la prioridad eran viviendas con un coste bajo, con un enfoque social. Esto llevó a que mucha gente de renta media o alta se fuese a otro sitio, pero ahora se intenta crear una oferta más variada. Están surgiendo en la ciudad un montón de nuevos barrios residenciales como Sloten, el área de los muelles del este, la ribera sur del IJ y IJburg. Al final, el 70% de lo construido recientemente se sitúa en las categorías de precios más altas. Y los barrios ya existentes serán renovados en los próximos años.


Las “ciudades jardín”

Antes de la Segunda Guerra Mundial se elaboraron planes para construir una serie de barrios residenciales ajardinados. De ahí, se desarrollaron inmediatamente después de la guerra proyectos de vivienda a gran escala, como Slotermeer, Slotervaart, Geuzenveld, Osdorp y Overtoomse Veld en el extremo occidental de la ciudad. Buitenveldert surgió en el límite sur de la ciudad, y en el norte Nieuwendam y Banne Buiksloot. La mayor parte de ellos ofrecían una gran parte de vivienda social, de bajo coste. Las cooperativas de la vivienda añadieron así millares de hogares a su oferta. Buitenveld fue la única área en tener más casas privadas, tanto para alquiler como en venta.



Bijlmermeer

El último barrio ajardinado en ser creado fue el Bijlmermeer, al sudeste de la ciudad, a principios de los setenta. Se creía haber ideado el lugar perfecto para vivir, con caminos separados para peatones, bicicletas y coches. Fue el primer barrio en tener estación de metro, e incluso había garajes para los coches! Las torres de apartamentos estaban rodeadas por un parque. Sin embargo, el Bijlmermeer no logró igualar las altas expectativas depositadas en él, porque resultó bastante difícil encontrar inquilinos para los 13.000 apartamentos: las rentas eran altas y la competición por parte de los bloques bajos de apartamentos cercanos (en barrios muy próximos pero fuera de los límites de la ciudad) fuerte. De forma que el Bijlmermeer se convirtió en refugio de quienes tenían dificultades en encontrar casa en Ámsterdam. Los recién llegados “acampaban” en él sólo hasta que encontraban algo mejor en otro sitio. Muchos de los apartamentos permanecían vacíos, y mucha gente se mudaba. Con el paso de los años surgieron problemas sociales y las cifras de criminalidad se dispararon. Ahora, a menos de tres décadas de su inauguración, el Bijlmermeer está siendo renovado. Unos 3.000 apartamentos son demolidos. Otros 8.000 están siendo renovados y mejorados. Y a muchos se les va a dar un lavado de cara radical, pero -en cierta medida- los precios también subirán, lo que es necesario para hacer la oferta de vivienda variada, y con ello, atraer a una comunidad más variada también. El espacio que antes albergaba las torres de apartamentos será ocupado por viviendas bajas. Y en determinados casos previstos en el plan, se abandonará la estricta separación de tipos de tráfico. Hasta la fecha el proceso de renovación ha avanzado considerablemente.



Nuevos proyectos

Los nuevos barrios creados después del Bijlmermeer son bastante distintos. Se prefieren las viviendas bajas a las torres de apartamentos, o se construye a varios niveles. Hay más viviendas en venta y también más en el sector privado de alquiler. Al oeste de la ciudad, en la antigua zona de cultivo de Sloten se han construido unas 5.300 viviendas de esta manera. Aquí el programa de creación de vivienda está ya prácticamente finalizado. Se están construyendo nuevas casas al oeste de Ámsterdam, en el Middelveldsche Akerpolder, empleando el gran espacio disponible para edificar a este lado de la ciudad. Sin embargo, también al este, en el área del antiguo puerto, se están desplegando nuevas iniciativas. Las instalaciones portuarias, que datan del siglo XIX, habían caído en desuso. Ahora las antiguas isletas del puerto se están transformando en puntos de construcción. La Isla KNSM ha sido completamente re-desarrollada. Aún se llevan a cabo trabajos de construcción en las islas Java, Borneokade y Sporenburg. Y en unas cuantas de las islas artificiales enfrente del Diemerzeedijk el trabajo ya ha comenzado. Este nuevo vecindario, IJ-burg, con 18.000 viviendas, quedará cerca del centro de la ciudad. Este año (2002) los primeros residentes deberían ya poder mudarse a sus nuevas casas.

Alrededor de 1969 se hizo patente que un buen número de los edificios de clase obrera del siglo XIX no respondían a los mínimos en materia de construcción. Eran demasiado pequeños para albergar familias y carecían de espacio para electrodomésticos como lavadoras o frigoríficos. Más aún, baños o duchas brillaban por su ausencia. Era el momento de renovar la ciudad, lo que dio buenos resultados. El principio básico era que la gente debía poder volver a vivir en sus mismos barrios, por lo que las rentas debían ser asequibles. A lo largo de los distritos del siglo XIX como el Kinkerbuurt, el Dapperbuurt y De Pijp, la oferta de vivienda de las cooperativas anterior a la Segunda Guerra Mundial debía ser renovada de acuerdo a los mismos principios. La idea era más de renovar que de demoler y volver a construir. Son buenos ejemplos los bloques en el distrito de Spaardammer o de la calle Pieter Lodewijk Takstraat, construidos al estilo de la Escuela de Ámsterdam. Tras la renovación, estas propiedades fueron clasificadas como monumentos de relevancia arquitectónica. Hoy en día, en el tema de la renovación urbana se abre paso un nuevo enfoque: la regeneración de la ciudad. El objetivo es entonces darle un empujoncito a determinados distritos de Ámsterdam, al mejorar no sólo la calidad de la vivienda, sino también el medio ambiente. Lo que llevará a una oferta más variada de vivienda, de distintos tamaños y precios. Los barrios residenciales de la posguerra también esperan renovación.



Reparto de las viviendas

Hoy el Servicio de la Vivienda de la ciudad sólo ayuda a personas con un problema social o médico, refugiados, o gente con necesidad de una solución rápida debido a la regeneración de la ciudad. Cualquier otra persona debe ponerse en contacto directamente con las cooperativas. Éstas trabajan juntas a nivel regional en la Woningnet Organisation para incrementar la oferta disponible tanto como se pueda.



Las drogas

Ámsterdam es famoso por su actitud tolerante para con las drogas blandas. Pero, al contrario de lo que se suele pensar, estas drogas no son legales en Holanda, sino que se tolera la posesión de cantidades pequeñas de hachís o marihuana. Se puede decir que la política en temas de drogas es sobre todo pragmática.


Drogas blandas y drogas duras

El modo de tratar las drogas en Holanda es en muchos aspectos distinto al de otros países: se diferencia entre drogas duras y blandas, y la ley (desde 1976) penaliza la posesión de drogas duras, pero considera que una cantidad de hasta 5 gramos de una droga blanda es sólo una pequeña falta sin repercusión legal. En Ámsterdam hay unos 300 coffee shops reconocidos, donde se pueden comprar drogas blandas. La primera licencia se concedió en 1996, y al final los coffee shops pasaron a ser legales, y no sólo tolerados como antes. Ámsterdam y Holanda en general decidieron que las drogas son más un problema de salud que un delito, y los coffee shops una manera de separar a los fumadores de drogas blandas de los bajos fondos.



La variedad en “blandas”

Mas de la mitad de los coffee shops están en el centro. Puedes entrar y comprarte tu hachís o marihuana. Una bolsita cuesta normalmente 12 euros (25 florines, un precio que se ha mantenido fijo los últimos 25 años!) y cuanto mejor es la calidad, menos te llevas. Hay muchos tipos distintos de hachís y maría, no dejes que el menú te impresione demasiado! Una pequeña ayuda: el hachís lo encuentras básicamente en dos formas, rubio y negro; el negro es algo más fuerte. En cuanto a la yerba, la cultivada en Holanda es normalmente más fuerte que la otra. Y ¿sabes que puedes incluso comprarte el peta ya liado (y te evitas pequeños accidentes...)?

Sólo ten en cuenta que debes haber cumplido los 18 para poder comprar drogas. Cuando quieras hacerlo, te recomendamos que vayas a los coffee shops, porque en la calle no es aconsejable. Quizás tengas que demostrar que eres mayor de edad: es normal que te pidan el DNI para poder comprar.



Los coffee shops

Los coffee shops solían ser sitios oscuros y desagradables. Pero ya no es así, y en los últimos tiempos abrieron unos cuantos en lo que encontrarás un trato agradable, y diversiones como mesas de billar, conexión a internet, salas de juegos, música de DJ, etc.

Uno de ellos es Abraxas, cerca de la plaza Dam, justo pasando el Volburgval en una calle llamada Jonge Roelensteeg. No lo pasarás por alto porque hay un enorme neón en la entrada a la calle. El local es mayor ahora de lo que acostumbraba a ser, tiene varias plantas, incluida una sala DJ, y el ambiente es agradable y exótico. Echa un vistazo a su página web: www.abraxas.tv Fueron terceros en la “Copa Cannabis”! Otro coffee shop que merece la pena es el Rokerij (“fumadero”) en Lange Leidsdwaarsstraat 41, cerca de Leidseplein. Estos ganaron la “Copa Cannabis” al mejor coffee shop 1999/2000, pero no te molestes en visitar su página web...!


“Smart drugs”

Éstas son las que no entran en las otras dos categorías, las hechas con hierbas e ingredientes naturales. Dicen que te dan energía, te relajan o mejoran el sexo; son legales y hay tiendas que las venden por todo el mundo, lo que por supuesto incluye a Ámsterdam. Aunque, como te puedes imaginar, los de acá son un tanto especiales: también venden setas alucinógenas.

Conscious Dreams (Kerkstraat 117),
The magic Mushroom Gallery (Spuistraat 249) y
Kokopelli (Warmoesstraat 12) son lugares que puedes visitar si te apetecen unos honguitos.



Prostitución

En 1997 el Ministerio de Justicia propuso al Parlamento una modificación del artículo 250 bis del Código Penal y en 1999, tras casi 2 años, la Segunda Cámara aceptó el proyecto de ley para acabar con la prohibición de los burdeles. La ley fue puesta en efecto el 1 de octubre del 2000, momento desde al cual los ayuntamientos ya podían conceder licencias para negocios de prostitución. Holanda es famosa por su actitud tolerante hacia la prostitución y por la descriminalización de este sector. Este enfoque pragmático ha llevado a regularizar estos negocios y legalizar hasta donde sea posible. Ámsterdam fue una de las ciudades que recibió la medida con mayor entusiasmo. De hecho, la prostitución es largamente aceptada como una realidad social propia de una gran ciudad. Al acabar con la prohibición sobre los burdeles, la municipalidad pudo introducir un sistema de licencias para este sector. El cambio en la ley tiene sobre todo seis objetivos:

> Controlar y regular los movimientos de la prostitución

> Mejorar las medidas contra la prostitución involuntaria

> Proteger a los menores del abuso sexual

> Proteger la situación de las prostitutas

> Separar el crimen de la industria del sexo

> Combatir la prostitución y su organización llevadas a cabo por inmigrantes ilegales

El sector de la prostitución en Ámsterdam es muy diverso. En sus distintas formas presenta diferencias considerables en los intereses y la situación de las prostitutas. Se clasifican basándose en dos factores: la “apertura” y el aspecto comercial. Hablando de forma general las formas más abiertas conllevan una mayor independencia para las prostitutas, mientras que en los clubs, casas privadas, casas de masaje y clubes sado-maso, se les pide que renuncien en parte (a veces en gran medida) a su independencia, a cambio de una supuesta seguridad y anonimato. Los servicios de compañía y la prostitución en casa ocupan un lugar en el medio. Los “escaparates” están establecidos en zonas de Ámsterdam que incluyen el Burgwallen y partes de Spuistraat y De Pijp. La política actual en la ciudad prohíbe su expansión. Con objeto de prevenir la proliferación de enfermedades de transmisión sexual, las prostitutas con bombardeadas con información médica y ayudadas con este tema. También tienen recursos a bajo precio como clínicas de día. Los negocios de prostitución están también sujetos a las ordenanzas municipales generales, como medidas contra incendios, ruido e higiene. Estos factores se incluyen también en un documento obligatorio que certifica que el dueño es una persona capacitada para llevar un negocio de este tipo, mandato que comenzó a operar el 1 de enero de 1996.


La prostitución en la calle

El 2 de enero de 1996 la ciudad de Ámsterdam abrió una zona especial para las prostitutas de la calle, en Theemsweg. Abre de 9 de la noche a 3 de la madrugada; fuera de este horario está prohibido “ejercer” en lugares públicos, en toda la ciudad. Las instalaciones incluyen un “lounge project” donde las prostitutas pueden encontrarse con sus colegas y pasar el rato. También pueden tener consulta con trabajadores de distintos servicios sociales y de salud. Un médico y enfermeras del servicio de salud municipal pasan consulta dos veces por semana. Tienen gratis chequeos y análisis de enfermedades de transmisión sexual. Se venden condones, y pueden hacer intercambio de jeringuillas usadas por nuevas. Una vez por semana la policía tiene una sesión confidencial durante la que pueden hablar con oficiales. El área de prostitución de Theemsweg está rodeada por puertas y verjas para evitar que la actividad se extienda más allá. Un supervisor permanente es responsable de la administración y el mantenimiento, y un equipo especial de policía esta presente cada noche para garantizar la seguridad. Para ir, en principio necesitas tu propio transporte, pero si no te importa pagar los precios astronómicos de los taxis holandeses... tú mismo!


El Red Light District

Ámsterdam es bien conocido por su “distrito de la luz roja”. Esta famosa parte de Ámsterdam ocupa un gran área en el centro antiguo de la ciudad. Échale un vistazo porque es bastante especial! El área está formada por viejos edificios y canales, y además de burdeles encontrarás montones de pubs, cafés, coffeeshops y “llamativos” espectáculos.

Por supuesto la atracción principal son las prostitutas que se exhiben medio desnudas bajo luces de neón en los escaparates para atraer clientela al negocio. Hay de todo, sin importar edad o pintas, para todos los gustos...!

Las prostitutas (hoertjes) son completamente legales y tienen acceso a asistencia medica: más seguro no lo encontrarías en ninguna parte! Incluso tienen su propio sindicato: el PIC (Centro de Información de la Prostitución). Puedes hacerles una visita y seguro que el personal te informará de lo que quieras. También tienen exposiciones, y venden condones y lubricantes.

Las pequeñas calles del distrito tienen actividad día y noche. Durante las horas punta de la noche (de 9 a 3 de la madrugada) hay incluso colas. Por favor recuerda que no está permitido sacarles fotos a las chicas de los escaparates porque te meterás en un lío si lo intentas!

Otra de las atracciones se extiende a lo largo de la mayor parte de sus canales. Ahí están los locales de sexo en vivo. La Cassa Rosso y el Banana Bar son dos de sus ejemplos más conocidos. El teatro Cassa Rosso (Oudezijds Achterburgwal 106) ofrece un show coreografiado y sensual con hombres y mujeres atractivos en un teatro limpio y bien cuidado. Si buscas algo menos “pulcro” quizás lo tuyo sea el Banana Bar (Oudezijds Achterburgwal 37), donde las camareras van desnudas y además de servir las copas hacen todo tipo de “truquitos”, incluidos plátanos y hortalizas varias...

Hay también una serie de burdeles escondidos en algunas de esas encantadoras casas que ves a la ribera de los canales. Más de uno lleva funcionando desde hace mucho tiempo, y unos pocos se han especializado en cosas como sado-maso, hedonismo, etc. El más famoso y de más alto nivel es Yan Yum (Singel 295). Asimismo proliferan los servicios de compañía que proporcionan “citas”.

Ámsterdam es también conocido por su pornografía, que podrás ver literalmente por toda la ciudad. Además de lo usual en materia de vídeos, revistas, accesorios y juguetes, siempre encontrarás algo novedoso y diferente. Hay artilugios para tanto heteros como gays, pero también para todo tipo de prácticas diferentes como sado-maso,... desafortunadamente también para pedófilos. Muchas de las tiendas también disponen de cabinas privadas para vídeo.

Una calle muy popular del Red Light District es Warmoesstraat, con numerosos bares y cines gay, aunque no sea exclusivamente una calle de ambiente. También son muy populares en el ambiente la Regulierdwarsstraat y las callejuelas que la rodean.

Aparte de todo esto, el distrito es también una buena parte de la ciudad si te apetece comida china, sobre todo las calles alrededor del Nieuwemarkt. Además de los restaurantes hay otros negocios chinos, incluyendo un completo supermercado cruzando el Waag, cerca de Nieuwemarkt.

Pero cuando te vengas a visitar Ámsterdam, mira más allá de todo esto, porque la ciudad tiene muchas más cosas que ofrecer!




Recorriendo la ciudad

La plaza Dam

El flower power de los sesenta tuvo como símbolo en Holanda a los “Damslapers”, un grupo de hippies que acampaban en esta plaza. Hoy en día la plaza resulta bastante menos impactante, pero aún es uno de los puntos importantes de la ciudad. De hecho es el sitio en el que nació: en un dique sobre el río Amstel. Si echas a caminar desde la Estación Central te encontrarás allí en menos de diez minutos.

Una vez en la plaza, lo que verás serán sobre todo gente y palomas. Cientos. Revoloteando y posándose en el primer turista que tenga un trozo de pan a mano. Busca un grupo de gente arremolinada alrededor de algo que no alcanzas a ver, y asómate: puede ser un espectáculo de marionetas, o actores haciendo de estatuas... Puedes encontrarte un caballero medieval en su armadura, una muñeca de porcelana o una madonna del Renacimiento...!

En la plaza también están, uno al lado del otro, el Palacio Real y la Nieuwe Kerk. El palacio fue diseñado por el maestro constructor Jacob van Campen, inicialmente como ayuntamiento. Y lo fue hasta el año 1808, con el comienzo del mandato (de 5 años) de Louis Bonaparte, hermano de Napoleón. Se le ocurrió que el edificio era propio de un rey, y desde entonces ha sido el palacio oficial de los reyes holandeses; lo usan para recepciones oficiales y visitas de Estado. Puedes visitarlo con un guía durante el verano.

La Nieuwe Kerk es famosa por sus exposiciones, especialmente por las que presentan los tesoros culturales de tierras lejanas, o las que muestran las creencias religiosas de otras civilizaciones. También el edificio en sí mismo merece una visita, y además en él tienen lugar distintos eventos, como las coronaciones de los monarcas, o una vez al año la ceremonia en recuerdo de las víctimas de las guerras de este siglo y, recientemente, habrás oído ya seguramente que la boda de Willem Alexander y Máxima (¿qué quiénes son éstos??) se celebró aquí.

Más información (en inglés y holandés): www.nieuwekerk.nl

En el centro del Dam hay un Monumento Nacional inaugurado oficialmente por la (anterior) reina Juliana de Holanda en 1956. Conmemora la liberación de Ámsterdam de la ocupación alemana, durante la Segunda Guerra Mundial. Cuando hace buen tiempo, tanto turistas como holandeses se sientan en los escalones de este monumento.


Los canales

Decir Ámsterdam es igual a decir canales. Son sin duda una de las mayores atracciones de la “Venecia del Norte”. Durante el día (sobre todo si está soleado) son encantadores. Pero cuando llega la noche, las casas y puentes de iluminan, y se convierte en un paisaje de ensueño. Los cuatro canales centrales del “grachtengordel” son el Prinsengracht, el Herengracht, el Keizersgracht y el Singel. De los más pequeños te recomendamos el Brouwersgracht, el Bloemgracht y el Leliegracht.


Algo de Historia

Toda la Historia de Ámsterdam gira en torno al agua. La ciudad nació en la Edad Media como un grupito de cabañas a lo largo de la desembocadura del río Amstel. Como las inundaciones se empeñaban en destruir el emplazamiento una y otra vez, decidieron construir un dique sobre el río. Así empezó un largo e ingenioso proceso de expansión de la ciudad. Pero no mediante la construcción de carreteras, sino de canales. La mayor parte de los Países Bajos está bajo el nivel del mar, llegando a ser el desnivel en algunos lugares de 8 metros). En Ámsterdam apenas hay tierra. Al estar cimentada sobre agua, hubo que ingeniar sistemas que permitiesen construir casas que se mantuvieran a flote. Con todo esto, el agua decidió el diseño y las medidas de la ciudad. En el siglo XVII, con Ámsterdam en su mejor momento como potencia comercial mundial, se trazó un plan de expansión que aún funciona hoy en día.

Obviamente, la mejor manera de disfrutar de los canales es desde el agua. Puedes alquilar un pedal o una barca. Así que agénciate tu propio barco o apúntate a un tour con alguna de las compañías de tours. Si eres realmente aventurero quizás te apetezca alquilar una barca “salón” y tener una cena a la luz de las velas sobre los canales!


Pedales

Alquila un pedal, o “bicicleta de canal” como lo llaman por aquí, y pedalea libre por los canales. Puede ser una forma fantástica de conocer los canales y sus casas, y quemas un montón de energía! En cada uno pueden ir cuatro personas y tienen capotas de lona por si llueve. Hay cuatro puntos de alquiler: en frente de la Westerkerk, en Leidseplein, en frente del Rijksmuseum y en el Keizersgracht (cerca del puente Leidsestraat).


Cruceros por los canales

Si no te apetece pedalear, toma un tour por los canales. De noche son todo un placer, porque los puentes sobre los canales y sobre el río Amstel se iluminan con montones de lucecitas. Puedes tomar un tour desde el muelle frente a la Estación Central, en el Damnrak o en Rokin. Pero ten una cosa en cuenta: hacerlo te convertirá en el más típico de los turistas!

¿Te apetece algo menos comercial? Prueba el Club de Navegación Saint Nicolaas. Se trata de una pequeña organización sin ánimo de lucro que mantiene dos pequeñas barcas abiertas. Sólo caben once personas y debes llevarte tú lo que sea si te apetece tomarte algo. Pero te muestran esas partes de Ámsterdam a donde nunca te llevan los otros tours. Para más información dirígete al Teatro Leidseplein, en la plaza Leidseplein número 12.



Begijnhof

Justo saliendo de la calle de tiendas más importante de Ámsterdam, Kalverstraat, encontrarás el Begijnhof: un patio rodeado de viejas casitas, con un jardín interior y la English Reformed Church. El conjunto se convierte en un tranquilo refugio en medio de esta bulliciosa ciudad. Fue fundado en 1346 por Santa Úrsula, y sirvió para alojar devotas seglares que llevaban a cabo labores religiosas en el convento adyacente. Durante los siglos XVI y XVIII la mayor parte de las casas fueron restauradas, y la única casa que se mantiene en su forma original medieval (de madera) es el número 34. Hoy en día en Begijnhof aún aloja a ancianos. No puedes perderte este sitio, ve a verlo! Entra en él por una puerta en el Spui, o a través del (anexo) Amsterdam Historisch Museum. El edificio donde está este museo (Kalverstraat 9/ Nieuwezijds Voorburgwal 357) era un orfanato en el siglo XVII. En el museo aprenderás muchas cosas sobre la Historia de la ciudad. Ofrece una variada colección permanente e interesantes exposiciones temporales. Puedes visitar la página web, aunque sólo esta en holandés!: www.ahm.nl


Leidseplein

Esta plaza es una de las más animadas de Ámsterdam, con montones de bares, restaurantes, cafés y coffee shops,... Pero también están el Stadsschouwburg (Ámsterdam Theatre), cines y centros culturales. Durante el verano las terrazas cubren media plaza, mientras que el resto lo toman espectáculos callejeros.

Muy cerca de Leidseplein están los dos indispensables de la escena cultural y musical contemporánea de la ciudad: el Melkweg (Lijnbaansgracht 234a) y el Paradiso (Weteringschans 6-8). Los dos merecen mucho la pena y además sus edificios son interesantes desde un punto de vista arquitectónico. Paradiso solía ser una iglesia y el Melkweg (vía láctea) una lechería. Para saber la programación consulta sus páginas web, pero recuerda: es probable que tengas que reservar con antelación si no quieres perdértelo!

www.melkweg.nl (en inglés)

www.paradiso.nl (sólo en holandés)

Para tomarte unas copas te recomendamos el centro cultural El Balie (Kleine Gartmanplantsoen 10), el café Eilders y Reynders. Si eres “cool” y a la última, quizás te vaya más el Lux, un bar nocturno con DJs en directo de miércoles a domingo. Queda cerca de Leidseplein, en Marnixstraat 403. Un poco más abajo de esta calle encontrarás De Koe (la vaca) con un café arriba y restaurante en el sótano. El ambiente es algo más alternativo, la comida es buena,... tiene buena pinta, no?

Si lo que te va es la comedia, debes ir al Boom Chicago. Su espectáculo es una mezcla divertida de escenas preparadas e improvisaciones. Y encima es en inglés! Encontrarás su teatro en Leidseplein 12. ¿Te pica la curiosidad? Echa un vistazo a su página web: www.boomchicago.nl

Para cualquier información sobre actividades culturales, visita el AUB Uitburo, bajo el Stadsschouwburg. Tienen montones de folletos y programaciones. Incluso puedes comprar las entradas aquí. También: www.aub.nl

Rembrantplein

Otra plaza de entretenimiento en Ámsterdam es la Rembrantplein. Es un poco sórdida en algunos tramos, pero en realidad hay todo tipo de cafés, restaurantes, bares, coffeeshops y demás. Tomate algo en uno de sus bulliciosos cafés o échale un vistazo al DJ-café SOL, bastante reciente. El café De Kroon (la corona) es un espléndido gran café. Así que si te gustan las cosas con estilo, vente a éste. Pero nuestro favorito es el café Schiller con su increíble decoración art-deco, aunque esté un poquito desaliñada. Si quieres irte de clubs a bailar, tanto si te interesan los de ambiente como los hetero, es una buena idea que comiences en esta plaza. La mejor noche de sábado en Ámsterdam es Chemistry (en el Escape, Rembrantplein 11), con los mejores DJs. Si no te importa hacer colas quizás tengas una oportunidad de entrar. Déjate también ver por Sinners in Heaven (Wagenstraat 3). Si buscas una disco gay Club iT (Amstelstraat 24) es fantástica. Su sitio web está muy bien y te informa de lo que están preparando: www.it.nl

Nada más salir de la plaza está Halvermaanteeg, una pequeña calle llena de bares gay. Y cerca de Rembrantplein también encontrarás Regulierdwarstraat, a tope de actividad cada noche. La calle es una mezcla de bares gay con mucha clase, restaurantes caros y discotecas, destinados a un público algo mayor de hombres de negocios y famosos de la ciudad.


Vondelpark

Es el parque más famoso de Ámsterdam; una zona verde impresionante y espaciosa, casi en el centro de la ciudad. No sólo hay árboles, sino también paseos y recovecos para sentarte a tomar el sol, lagos y fuentes. El parque fue creado en 1864 por algunos vecinos adinerados de la ciudad, y su nombre se debe a Joost van den Vondel, un importante poeta holandés del Renacimiento. Comienza en Leidseplein y se extiende más lejos de lo que se alcanza a ver, hacia la zona sur de la ciudad. Tiene varias entradas.


Eventos culturales

Desde que fue creado se han celebrado en él todo tipo de espectáculos. De los años cincuenta hasta hoy, en su gran escenario se han organizado espectáculos de música, teatro y danza. Durante los setenta hippies e hijos del flower power venidos de todo el mundo inundaron el parque, incluso pasando la noche en él. Con estos jóvenes entraron oleadas de música “libre” en el parque. Las actuaciones espontáneas en el escenario atrajeron enseguida mucho público. En 1974 se puso en marcha una programación con entrada libre: el Teatro al Aire Libre del Vondelpark. Se ofrece una programación distinta cada verano, que incluye teatro, jazz, música clásica, pop y músicas del mundo, incluso teatro infantil y humoristas. Su especial atmósfera atrae tanto a incondicionales como a despistados que pasaban por allí y se quedan “enganchados”! ...y con un programa tan variado, siempre hay algo del gusto de cada cual. El Teatro al Aire Libre del Vondelpark tiene lugar en verano, de junio a agosto, y puedes obtener más información aquí: www.openluchttheater.nl


Deportes

El parque es también perfecto para pasear, pedalear, montar a caballo o patinar. Verás gente paseando o en bici durante todo el año, pero ten cuidado en verano porque el “tráfico” puede ser de locos! En una tarde de viernes cualquiera, el parque se llena con miles de patinadores, porque el Blauwe Theehuis es punto de salida y llegada del “patinaje del viernes por la tarde”. Y si no sabes patinar bien, pero quieres tomar unas lecciones, éste es un buen lugar.


Algo más de cultura

El salón de té azul (Blauwe Theehuis) en el medio del Vondelpark, es un lugar fantástico para tomarte algo: no puede estar en mejor sitio, y allí encontrarás a muchos de los locales que estén a la última. La terraza está abierta incluso en invierno (...pero tiene calefacción). Y, definitivamente, si lo que te va es un buen funky de DJ, no puedes perderte la DJ-lounge de los domingos.

Echa un vistazo a su página web: www.blauwetheehuis.nl (vaya, otra en holandés)

Otro punto de cultura en el Vondelpark es el Filmmuseum y su café, Vertigo. Ahí es donde debes estar si eres un poco “cinéfilo”. En verano podrás disfrutar de una buena película en la terraza, las tardes-noches de los jueves. La gente que lo frecuenta es del tipo creativo, artístico,... Su sitio web es excelente pero sólo está en holandés: www.filmmuseum.nl

En estos momentos están reconstruyendo el parque. El subsuelo es poco sólido e intentan evitar que se venga abajo. Pero no dejes que esto te eche para atrás, porque sigue teniendo todas esas cosas fantásticas que ofrecer. El Westerpark, el Beatrixpark y el Rembrantpark son otros grandes parques que merecen una visita.


La Museumplein y el Concertgebouw

Si te apasiona la música clásica tu sitio es sin duda el Concertgebouw (“auditorio”, en Concertgebouwplein 2-6). Queda muy cerquita de la Museumplein y si hace buen día es fácil y agradable ir paseando desde el centro de la ciudad. Si no, puedes tomarte el tranvía 16 desde la Estación Central hasta Leidseplein. Puedes ver la programación, en inglés y holandés, en www.concertgebouw.nl

Puedes vestirte como quieras para ir al auditorio. En Ámsterdam estas cosas son relajadas e informales, así que verás de todo, desde vaqueros y piercings hasta trajes y corbatas. Pero lo que sí es importante es la puntualidad. Los conciertos comienzan ya a las ocho y cuarto de la tarde, y deberías ir con tiempo: así puedes tomarte algo antes y echar un vistazo al interior del edificio. Es más que posible que te encuentres al concertista ensayando en el escenario cuando llegues. Guárdate los aplausos para cuando el director y los solistas entren por una puerta arriba al final de una laaarga escalera tras la orquesta. La imagen es espectacular.


Museumplein

Esta plaza se extiende frente al Concergebouw y es un paseo de pocos minutos a algunos de los museos más famosos de la ciudad: el Rijksmuseum, el museo Van Gogh y el Stedelijk. La Museumplein ha sido renovada recientemente y tiene grandes zonas de césped, una fuente y una pista de patinaje. Perfecta para unos momentos de descanso.

El Rijksmuseum (Stadhouderskade 42) alberga la mayor colección de Historia del Arte de los Países Bajos. Merece la pena sobre todo si te gustan los maestros holandeses del siglo XVII: incluye obras de Rembrant, Vermeerm, Frans Hals y Jan Steen. Pero el museo contiene más cosas, como colecciones de plata, porcelana de Delft, casas de muñecas y arte asiático. E incluso el edificio en sí mismo es interesante: fue diseñado en 1885 por el arquitecto holandés Cuypers, responsable también de la Estación Central.

Para más información mira en: www.rijksmuseum.nl (en holandés, inglés, alemán, francés, italiano y... español!)

Y por supuesto otro gran museo cerca de la Museumplein es el Museo Van Gogh (Paulus Potterstraat 7). No te pierdas este museo repleto de pinturas de Van Gogh, que ha sido recientemente restaurado. En www.vangoghmuseum.nl (en holandés e inglés) tienes información acerca del artista y su tiempo.

Junto a él está el Museo Stedelijk (Paulus Potterstraat 13), una fantástica muestra de arte moderno y contemporáneo. Este museo sigue de cerca las evoluciones del arte, sobre todo el de la segunda mitad del siglo XX. La colección incluye pinturas y esculturas, grabados, reproducciones, fotografía, diseño grafico, artes aplicadas y nuevos medios.

Más información en su sitio web: www.stedelijk.nl (en inglés y holandés)


El mercado Albert Cuyp

Éste es el mercado más famoso de Ámsterdam. Con puestos a ambos lados de la calle, es bullicioso y multicultural, y rebosa el sentido del humor de los “amsterdamers”. Aquí encontrarás ropa barata, curiosidades, comidas de todas las partes del mundo, flores y mucho más. No te pierdas los vendedores de pescado y, si te apetece probar un delicioso dulce holandés, cómprate una stroopwafel (waffle –barquillo- con sirope) recién hecha.

El mercado Albert Cuyp se encuentra en De Pijp, antiguamente una zona de clase obrera desde el siglo XIX, pero ahora un barrio residencial multicultural. Es una zona bonita para un paseo, con tiendas, sitios para comer, cafés y bares de todos los tipos. La principal calle de tiendas se llama Ferninand Bolstraat, pero no tiene interés arquitectónico. Si es esto lo que te interesa, en el Pijp encontrarás edificios de Berlage y la Escuela de Ámsterdam.


Berlage y la Escuela de Ámsterdam

Los barrios de viviendas obreras en el siglo XIX (De Pijp, Staatsliedenbuurt, Dapperbuurt y Kinkerbuurt) estaban hechos de casas baratas y atestadas, y carecían de espacios abiertos y zonas verdes. A principios del siglo XX, algunos arquitectos decidieron construir barrios decentes tanto para los ricos como para los trabajadores. En 1915 al arquitecto Henrik Petrus Berlage (el que diseñó la famosa Bolsa –De Beurs- en el centro, y algunos de los puentes) se le ocurrió un plan para una nueva extensión hacia el sur: Una especie de mini-ciudad con barrios residenciales, transporte público, parques y pistas deportivas. Los arquitectos de la Escuela de Ámsterdam tomaron estas ideas modificándolas un poco, y construyeron lo que son maravillosos ejemplos de zonas residenciales, con la intención de poner “belleza” en las vidas de las gentes de la clase obrera. Se puede decir de estos edificios que son “esculturas en ladrillo”.

Al sur de De Pijp, en el Churchillaan y el Vrijheidslaan, podrás ver buenos ejemplos de edificios de la Escuela de Ámsterdam.

Pero el más bello ejemplo de este estilo arquitectónico está en el área del Spaarndammer, en la calle Zaanstraat, en donde el arquitecto Michel de Klerk construyó algunos bloques de viviendas y una oficina de correos que son asombrosos. ¡Tienes que verlo, es fantástico!


El Jordaan

El Jordaan es una de las partes de Ámsterdam más atrayentes, con sus callejuelas y patios escondidos. Solía ser un área donde vivían trabajadores, pero esto ha cambiado un montón: hoy en día es la zona favorita de artistas, estudiantes y jóvenes empresarios, junto con algunos de sus viejos habitantes. Aunque su arquitectura es bonita, tiene mucho más que ofrecer, lleno de pequeñas tiendas que venden las cosas más diversas, desde ropa de segunda mano hasta botones o cerámica española! Además de mercadillos y buenos bares y restaurantes. Tómate un par de horas para pasear por él, porque merece la pena.

Como decía, por el Jordaan se esparcen pequeños restaurantes y cafés: son todos bastante buenos, y su clientela la forman desde artistas hasta estudiantes. Date una vuelta y prueba alguno de ellos... ¡quizás te sorprenderá!

El Jordaan es el sitio para ver, además de sus famosos patios, encantadoras casitas holandesas. Fueron construidas a partir del siglo XVII por los ricos para los ancianos y necesitados. Detente un rato a observarlas; la mayoría está abierta al público. El Lindehofje (números 94-112) y el Suykerhofje (números 149-163) están en el Lindengracht. De Dwaarsstraat (a la altura del número 3) sale una callecita que lleva al Claes Claez Hofje. Encontrarás otros pequeños hofjes en el Palmgracht: el Rapenhof (núm. 38) y el Bossehofje (núm. 40).

En un extremo del Jordaan está la casa de Ana Frank (Prinsengracht 263), el refugio donde esta niña judía escribió su famoso diario durante la Segunda Guerra Mundial. La casa es hoy un museo en el que el diario es parte integral de la exposición. Si quieres ir, ten en cuenta que tendrás que hacer cola para poder entrar, ¡pero merece la pena!

Más información: www.annefrank.nl (en español, inglés, holandés y alemán)

Cerca de la casa está el Westertoren: es una torre de 85 metros desde cuyo balcón las vistas de la ciudad son espléndidas. Puedes subir durante el verano.

Aunque el Jordaan en sí no tiene clubs, muy cerca de él están dos de los más famosos de la ciudad: Mazzo (Rozengracht 114), que abre de miércoles a domingo, no tiene restricciones en cuanto a la ropa, la entrada es razonable y los DJs buenos; y, frente a él, el nuevo y elegante Club More (Rozengracht 133), que organiza determinadas noches fiestas con su propia música.

¿Quieres más información? www.mazzo.nl y www.clubmore.nl


Waterlooplein

Es el sitio definitivo para buscar gangas (ropa de segunda mano, bisutería y curiosidades). Está muy próximo al Stopera, un moderno edificio circular en la ribera del río Amstel. Tómate tu tiempo para explorar Waterlooplein. Es el mercadillo por excelencia. Te llamarán la atención los montones de puestos con ropa de todos colores colgada, pero no pierdas de vista el suelo, porque ahí es donde, de hecho, está lo más interesante. Chatarreros con malas pulgas y larga experiencia a sus espaldas reparten por el suelo sus últimos hallazgos, de forma que puedas caminar entre ello y encontrar eso que andabas buscando. También puedes encontrar aquí una tienda de segunda mano muy buena: Episode (Waterlooplein 1). Los precios son razonables y suelen tener prendas y accesorios muy bonitos. Especialistas en bolsos y cinturones.

El Stopera a la orilla del río Amstel es una abreviación de stadhuis (ayuntamiento) y opera. En el edificio, inaugurado en 1986, están alojados los dos juntos. Su estilo arquitectónico moderno creó mucha controversia en su momento. Puedes entrar y ver qué hay programado. Éste es el centro para la ópera, la danza y los espectáculos multimedia más vanguardistas.

Cerca del mercadillo se halla la Rembrandthuis (Jodenbreestraat 4). Este museo tiene dos partes: La casa del mundialmente famoso pintor Rembrant van Rijn (que vivió y trabajó aquí entre 1639 y 1658), recientemente restaurada. Y una nueva ala de museo, donde encontrarás salas de exposición con una colección permanente de aguafuertes de Rembrant (prácticamente todos) y con exposiciones temporales. Más información: www.rembranthuis.nl (en inglés y holandés)

El Museo Histórico Judío (J.D. Meijerplein 2-4) es un buen lugar para aprender algo sobre la religión, la cultura y la Historia de los judíos en Ámsterdam. Se compone de una Nueva Sinagoga, una Gran Sinagoga y galerías.

Para más información ve a: www.jhm.nl (en inglés y holandés)


Al este del centro: el Hortus Botanicus

Este jardín (Plantage Middenlaan 2a) es el más antiguo de Ámsterdam y uno de los más antiguos de Europa. Su nombre latino (Hortus Botanicus) lo ha heredado de sus orígenes como lugar de investigación de las propiedades medicinales de las plantas. Progresivamente esto llevó al estudio de las plantas en sí mismas. Es un lugar donde se ha aprendido mucho sobre los cultivos. Cuando entras en el Hortus, te encuentras en un mundo al tamaño del siglo XVII con una densidad de cultivos increíble, y los senderos que serpentean atravesando el jardín proporcionan muchos buenos momentos. E incluso hay un café encantador, con mesas al sol y a la sombra.

Para más información: www.hortus-botanicus.nl

No demasiado lejos del Hortus encontrarás el Tropenmuseum (museo de los trópicos, en Mauritskade 63). Está dedicado a las “gentes del mundo” y es un edificio enorme que alberga colecciones excelentes de diferentes objetos, como instrumentos musicales y máscaras, así como reconstrucciones de la vida en los países de los trópicos y los subtrópicos. Es excelente para los más pequeños y también muy divertido para “niños grandes”.

Para más información: www.kit.nl/tropenmuseum



Artis Zoo

Situado en Plantage Kerklaan 38-40, queda aún más cerca del Hortus. El zoo no está mal (nada de espectacular) pero es un lugar agradable. El conjunto incluye un acuario, un museo geológico y un planetario (el show es en holandés). Hay una zona de juego para niños muy buena con arena y estructuras para escalar.

Más información: www.artis.nl



En Bicicleta

Si pretendes salir algo del centro, una buena manera de moverte por Ámsterdam es en bicicleta. Hay un montón de carriles-bici y, en general, los conductores son muy respetuosos con los ciclistas. Aunque no bajes del todo la guardia, porque las calles puede que sean algo distintas de las que conoces. Tienen 7 partes distintas, al menos las más importantes: aceras a ambos lados, carriles de bici y coches en las dos direcciones, y una sección central para los tranvías. En los canales sólo hay dos: la de los peatones, y la de todo lo demás incluidos peatones (en la mayor parte de los canales cada orilla es una dirección).


Cómo conseguir una bicicleta

Para sólo unos días o una semana, puedes alquilarla. Hay muchos puntos de alquiler. Por ejemplo: Tweewielercentrum De Beurs, MacBike o Rent-a-Bike. La única pega es que llevarás una señal en la bici y todo el mundo sabrá que eres un turista! Así que, si quieres pasar desapercibido, puedes disfrutar de una bici sin señal yendo a Utrechtse-dwars-fiets en la calle Utrechtsedwarsstraat 105. Pero comprueba que todo anda bien en la bici antes de llevártela, porque no todas están en perfectas condiciones!

Si te vas a quedar más tiempo, entonces comprar una de segunda mano es una opción. Puedes encontrar una por unos 125 euros, a lo que tendrás que sumar un buen candado (al menos 45 euros). Si eres listo te lo comprarás antes que la bici, y si eres más listo todavía te irás a uno de los mercados (Waterlooplein, Albert Cuyp,...) y podrás conseguir uno por la mitad de su precio! Quizás te tiente comprarle una bici de segunda mano a un yonqui porque te puede salir muy barato (unos 11 euros). Es recomendable que no lo hagas, porque las bicis que venden son siempre robadas, y te podrías meter en un buen lío!

Puedes ir en bici con precaución...

Sigue estas reglas si quieres que pedalear sea una experiencia segura:

> Párate cuando el semáforo esté en rojo. Verás a otros ciclistas pasándoselos, pero es algo muy peligroso mientras que no se conoce el sistema.

> Trata los semáforos en verde y las intersecciones sin semáforo como señales de ceda el paso.

> Siempre, siempre, estate atento a los coches, las bicis y los peatones.

Y puedes hacerlo a la manera holandesa...

Los nativos, sobre todo en Ámsterdam, no siguen ninguna de estas reglas. Muchos de ellos ni siquiera tienen un timbre que funcione en sus bicis, así que ni siquiera pueden divertirse pitándole a los peatones (...y se consuelan viendo a los turistas saltar delante de la bici!)

Así que aquí tienes una lista de normas para conducir como un nativo. Si te atreves, allá tú:

> Un semáforo en verde significa “adelante”.

> Un semáforo en rojo significa “baja la velocidad pero cruza sin detenerte”. Tener que parar es una señal de debilidad.

> Encuentra una ruta con los menos semáforos posibles. Como el tráfico no sea bueno, quizás tendrías que parar.

No resulta fácil conducir como un nativo. De hecho, los semáforos lo ponen muy difícil, porque te lleva un montón de tiempo averiguar cuándo puedes pasar, ya que los semáforos son distintos según dónde estén.

Bueno, pedalear en Ámsterdam no es tan difícil como pueda haberte sonado. Ser precavido es probablemente la mejor manera de moverse por acá. Sólo dos cosas más: hazte con un mapa, porque lo necesitarás; y siempre, siempre, canda tu bici.

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